Privatización de Paita:
así, cualquiera
La Republica, Sáb, 21/03/2009 - 00:00
Por Humberto Campodónico
Las carreteras que salen de Lima hacia el Norte y Sur tienen el tráfico
de vehículos más importante del Perú. Por ello, los consorcios privados que se
han adjudicado estas concesiones tienen su fuente de ingresos más importante en
el peaje que cobran a los usuarios, lo que les ha permitido ingentes utilidades
en los últimos años.
Por las características de estos contratos, las inversiones más
importantes se realizan después de 10 o más años. Durante ese lapso, los
concesionarios “hacen caja” con el peaje, lo que disminuye fuertemente sus
necesidades de financiamiento (Carreteras: del peaje salen las correas,
www.cristaldemira.com, 18/03/08). No solo eso: si el peaje disminuye, entonces
el Estado cubre la diferencia pues el contrato prevé que el concesionario
reciba un Ingreso Mínimo Anual Garantizado (IMAG).
A estas inversiones en obras públicas, pero llevadas a cabo por el
sector privado –con garantía del Estado– les llaman Asociaciones Público
Privadas. En estos días, a través del DU-047- 2008, ProInversión está
impulsando a toda máquina varias APPs, saltándose a la garrocha todo el
ordenamiento legal anterior. La privatización-concesión-APP que se viene a fin
de mes es el puerto de Paita de propiedad de ENAPU.
Como Paita es un puerto chico, sus ingresos anuales también lo son.
Ello no obstante Paita ha mejorado mucho en calidad y eficiencia: en el 2008
tuvo ingresos de S/. 21 millones (incluido IGV) y utilidades de S/. 10.7
millones. Pero los privatizadores consideran que estos pequeños ingresos no
garantizan –como en el caso de las carreteras de Lima– la “rentabilidad” de las
inversiones.
Para salir del apuro, han tenido la “brillante” idea de poner en el
contrato el Ingreso Mínimo Anual Garantizado del concesionario. Esto quiere
decir que si las tarifas que cobra no le garantizan una rentabilidad mínima,
entonces el Estado pone la diferencia. Esto es así desde el comienzo de la
Etapa 1 (que dura 15 años) que, en lo esencial, prevé la construcción de un
nuevo muelle de contenedores, adicional al existente.
Aquí hay varias cosas que están mal:
Primero, el IMAG crece y crece todos los años (ver cuadro) como si no
estuviéramos en la recesión más grande desde los años 30 (si caen los ingresos,
igual se paga el IMAG).
Segundo, los montos del IMAG comienzan en US$ 16 millones, lo que
duplica los ingresos de Paita en el 2008.
Tercero, la ciudad de Manaos ha sido excluida del ACE 58 con MERCOSUR,
lo que limita las posibilidades de ampliación de Paita (eso debe renegociarse).
Cuarto, y lo más importante: no se sabe el monto de la inversión
(¿QUÉ?) porque eso se determinará una vez firmado el contrato, cuando el
ganador haga los estudios correspondientes. Entonces, ¿en base a qué se le
garantizan desde ya US$ 330.9 millones por 15 años?
Quinto, las tarifas de los servicios más importantes que presta Paita
no están reguladas y el nuevo dueño tendrá libertad de cobrar lo que quiera.
Con todas estas gollerías, cualquiera.
Dicho todo esto, el problema de fondo es que esta privatización va a
crear un monopolio propietario de Paita, lo que es absurdo e ilegal. Así como
en el Callao, ENAPU-Paita pudo haberse quedado con su muelle y modernizarlo
(tiene el dinero para ello) y buscar un socio estratégico para que construya y
opere el segundo muelle. Eso fue lo que propuso la Municipalidad de Paita en el
Proyecto de Ley 2368, que está en el Congreso desde el 2007 y que establece un
plan estratégico alternativo, que incluye fuentes de financiamiento.
Pero no. El gobierno quiere avanzar al caballazo, imponiendo una
privatización antitécnica, costosa y arbitraria, para lo cual incluso
desconocen la consulta local que dio el 90% contra la concesión. Esto no debe
pasar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario